Esta novela narra la historia de dos familias, una judía y otra palestina, cuyas vidas se entrelazan a lo largo de varias generaciones. La historia comienza en la Rusia zarista y se extiende hasta el conflicto árabe-israelí, explorando temas de amor, odio, traición y redención. Navarro ofrece una visión matizada y humana del conflicto, mostrando cómo las decisiones individuales pueden tener repercusiones a lo largo de la historia. La novela es una reflexión sobre la capacidad de perdonar y la búsqueda de la paz en medio del caos.